Amor platónico 2.0.

Te veo todos los días en personas que tal vez conozcas.

No eres amigos de mis amigos. No te he visto jamás.

No sé quién nos ha unido. Puede haber sido el azaroso spam o una cadena de powerpoints. Qué más da.

Juraría que hoy tu avatar me ha mirado de otra forma, pero mañana tu indiferencia me devolverá a la desesperación en que me hallo. Tus dardos sanguinarios me han malherido con certeza, pero yo no alcanzo siquiera a que dejes un me gusta en mi muro.

Podría agregarte a mis amigos, claro está. Pero este amor tan puro e infinito no puede mancillarse en carnales actualizaciones de estado.