Visto: en directo. Noviembre. Diciembre.

 

Timber timbre / Akron Family: Timber Timbre hacen americana lánguida y demasiado íntima para una sala grande. Aún así merecen una escucha. Akron, puro festival.

Lüger / Disco las palmeras!: sonido infame. Lüger aparecieron durante unas escasas tres canciones para apoyar a Disco las palmeras!, que no pudieron desplegar el potencial sonoro del que hacen gala en su debut.

Persons / Tigres, leones: Nada nuevo proponen Persons en su prime ro segundo concierto. Tigres leones han dado un salto cualitativo en pericia instrumental. Sólo se echan de menos un repertorio más amplio.

The Exploding Boys: concierto homenaje a la última gira de The Cure, los siempre eficientes Exploding Boys no llegaron a acertar del todo con su nuevo teclista ni con la sonorización de la sala. Mucho mejor el concierto acústico de aniversario de la semana siguiente.

Jardín de la Croix: ellos juran que no salieron al cien por cien a tocar, pero no les creí. Contundentes, geniales y cada vez mejores músicos, si eso es posible.

Battles: ¿el math-rock puede ser divertido? Según Battles sí.

Solletico / Doble Pletina: entre tanto insulso imitador del pop amateur de los noventa, del tontipop, el synthpop o el indie pop se cuela de vez en cuando algún grupo en mayúsculas, de esos que sólo tocan bien, cantan bien, tienen buenas letras y canciones bonitas, nada más. No sabría cuál elegir, pero el barroquismo Solletico me pierde.

Géiser

Gran Café

voy a esa cafetería porque me divierte lo confieso

camuflarme entre ellas y fantasear con que son abuelas mías

o tías abuelas mientras sorben el chocolate y comen churros

con despreocupado apetito y las mejilla tan encendidas

Carmen Hernández Zurbano, Géiser, Mérida, ERE, 2012

     Nunca me he hecho eco de los (poquísimos) libros que alguien tiene a bien enviarme, no sé por qué. Recuerdo los de Manuel Abacá e Irene Sánchez Carrón, enviados personalmente. O los de Pilar, antropóloga, con quien tengo un pacto y la casa llena de estudios sobre la Semana Santa mientras ella custodia en Valladolid mi parca obra. A finales de enero encontré esto sobre el escritorio, de parte de un ente y persona jurídica supongo. No conocía a la autora pero tenemos amigos en común: Sleater-Kinney, Xiu-Xiu, Mazzy Star.

(Opiniones más contrastadas aquí)

Locos

Esta es la casa de los locos que ha poco que se instituyó en la Corte,  entre unas obras pías que dejó un hombre muy rico y muy cuerdo, donde se castigan y curan locuras que hasta ahora no lo habían parecido.

Luis Vélez de Guevara, El diablo cojuelo.

Vidriado

Es fácil reflejarse en un azulejo nuevo, oscuro y bien vidriado. Se van disponiendo las piezas una detrás de otra, con cuidado de seguir el diseño.

Repetido una y otra vez.

Otra vez.

Al fin todo encaja. El universo.