Mid-life crisis, 14

Cuando te inscribías en cualquier sitio online tu fecha de nacimiento aparecía a la primera en el desplegable. Ahora tienes que darle un buen rato al scroll hasta que aparece.

Mid-life crisis, 12

Quedas con tus amigos de la universidad, pero en vez de pensar cuántas botellas de coca-cola hacen falta para tres de ron, uno ha comprado entradas para el teatro y otro ha reservado en un restaurante para después.

Primavera Sound

Primavera Sound. El evento. El rito de paso a la edad adulta de toda una generación de clase media mohína desfogada previamente en las acampadas del Festival Antes Conocido como FIB. El sitio al que se va porque sí, porque siempre hay algo que no vas a ver en sala hasta dentro de un año y no hay barro ni grupos de veintipocoañeros desfasados.

Como nueva creyente, y anteriormente renegada económica, ando aún con el fervor del recién convertido. Me gusta ir, sobre todo cuando, como en esta edición, el merchandising de los patrocinadores no ha sido tan evidente y nos hemos ahorrados todos esos sombreros de paja de cierta marca de caramelos.

Esto son los resultados por orden de disfrute.

VIERNES
SLINT

Sin dudarlo, fue el concierto de todo el festival. Reconozco que iba especialmente predispuesta para acoger cualquiera que hubiera sido el resultado de la reunión de Slint, pero la experiencia mística de ver al público más respetuoso que he visto jamás al aire libre, si exceptuamos una misa de campaña de lefebvrianos en Chartres que me topé un día de Pentecostés hace casi 20 años, sumado a la intensísima interpretación de su escueta discografía, me hacen colocarlos en la primera posición del viernes y de todo lo que vi después.

+ Slint – Breadcrumb Trail en Soundcloud

LOOP

Otros reunificados completamente en forma aunque parezca que acaban de salir de la comunión de un sobrino en la capilla del santo. Dice Robert Hampson que lo suyo no es una reunión definitiva, así que era ahora o nunca para disfrutar en directo de su mezcla pionera de shoegaze, noise y psicodelia. Instrumentistas concienzudos y cabales, dieron un recital sin pausa ni fisura.

+ Los sitios de Robert Hampson

SLOWDIVE

La música etérea en directo no me emociona, y menos aún al aire libre, al final del público y con dos franceses detrás haciendo tiempo para Pixies, pero a pesar de todos los pesares, incluyendo que tampoco soy fan de Slowdive, pues muy bien, sobre todo viendo a los que sí son supporters y lo pasaron tan ricamente echando piropos a Rachel Goswell.

+ Slowdive en Soundcloud

KVELERTAK

¿Qué hacer cerca de la una de la noche, muerta de frío, con la humedad de la tormenta vespertina metida hasta el corazón y sobria? ¿Irse a Oso Leone como tenía previsto en principio o ver a unos noruegos que hacen trash y metal sin complejos? La decisión estaba clara, quedarse en el escenario Vice dando botes con la verbena hard-rock de Kvelertak, más conocidos en España como los Bekelar. Máscara de búho, cantante a pecho descubierto sin rastro de haber cogido más peso que las cajas de cerveza del local de ensayo, banderas ondeando por el escenario, riffs, gritos  cavernarios y guitarras y bajo hiperactivos en una especie de compendio de los clichés más obvios del género nos dieron una de las actuaciones más genuinas y divertidas que pude ver en todo el día.

+ Kvelertak en bandcamp


Proximamente…

SÁBADO
GODSPEED YOU! BLACK EMPEROR

Cut Copy
Television
Helen Love
Belako
Ty Segall
Cold Cave
Spoon

Domingo

Mark Eitzel

Dum Dum Girls

Joana Serrat

La edad propicia

Tuve dos mentores accidentales en la edad propicia. Ambos compartían nombre, fecha de nacimiento y una calvicie prematura pero digna.
El primero me regaló una cinta casera. En una cara había una selección de canciones de R.E.M y en la otra sus favoritas de The Smiths. Hizo una carátula de cartulina amarilla y tuvo la precaución de que allí constara su nombre, lugar y año. Aún la conservo. Hace años que no la escucho. Es un temor ridículo y probablemente infundado, pero tengo la sensación de que en el momento en que comience a dar vueltas en la pletina, se convertirá en polvo fulminantemente. Perderla, de algún modo, sería como perder una partida de nacimiento.

Del segundo no conservo ninguna prueba material. Ocho o nueve años más tarde me llamó a su despacho para revisar un trabajo de clase. Salí de allí con casi 20 libros de poesía escritos entre 1980 y 2000. Algunos de ellos acabarían siendo favoritos. Otros me enseñaron lo que no debía hacer.

Después, con perseverancia y paciencia, me dediqué a desaprovechar concienzudamente las posibilidades que habían depositado en mis manos.

Pontiak

Los hermanos Carney hacen neo-psicodelia ortodoxa y contundente pero también bailable a ratos. Dicen por ahí que si también stoner y hasta metal, pero yo no oí nada de eso, no sé si San Isidro abogaría por hacerlo todo rural y bucólico como un paseo entonado por un campo de maíz en el Medio Oeste. Bien. En algunos momentos hasta muy bien.

+Pontiak en soundcloud

Jardín de la Croix

The Rincón Pío Sound

Me gustaría ser objetiva con Jardín de la Croix, pero no puedo y además tampoco es el propósito de estas críticas raspadas. Tuve la suerte de ver alguno de sus primeros conciertos, hace ya seis o siete años, algún cambio de formación por el medio, y les he seguido la pista con razonable asiduidad. Siempre suenan bien. Siempre se lo pasan bien arriba, o al menos eso es lo que transmiten. Siempre se exprimen al máximo, y excepto un infausto concierto con el bajo recién incorporado en un tugurio recién abierto (aunque en su descargo -del sitio aquel- han tenido un invierno de locura en cuanto a programación), ir a verlos es garantía total de total satisfacción. Han estado siempre tan engrasados y con un sonido tan definido que es más difícil observar la mejora, que la hay. Además tenía especial ilusión porque es la segunda vez que los veía en el Rincón, un oasis que está en mi pueblo y sólo tiene un defecto: hay que ir en coche.