Libros Colgantes

Para celebrar la noche de los libros a alguien se le ocurrió colgarlos de una marquesina en el tramo de Fuencarral que va de la glorieta de Bilbao hasta la de Quevedo.

Como si no les hubiese bastado con la hoguera.

Bleeding|Sangrar

deja de sangrar dijo el cuchillo
lo haría si pudiera dijo el corte.
deja de sangrar me estás manchando con esta sangre.
lo siento dijo el corte.
para o me hundiré aún más profundamente dijo el cuchillo.
no dijo el corte.
el cuchillo no dijo que no podía evitarlo pero se hundió más.
si tu no sangraras dijo el cuchillo yo no tendría que hacer esto.
lo sé dijo el corte sangro muy fácilmente odio no poder
evitarlo desearía ser un cuchillo como tú y no tener que sangrar.
mientras tanto deja de sangrar lo harás dijo el cuchillo.
sí tu estás hecho un desastre y hundiéndote más dijo el corte habré
de parar.
te has parado ya dijo el cuchillo.
casi he parado creo.
por qué tienes que sangrar desde el primer momento dijo el cuchillo.
por lo mismo quizás que tú tienes que hacer lo que tienes que hacer dijo el corte.
no soporto la sangre dijo el cuchillo y se hundió más.
yo lo odio igual dijo el corte sé que no eres tú soy yo
tienes suerte de ser un cuchillo deberías de estar encantado.
demasiados cortes por aquí dijo el cuchillo son asquerosos no sé
como se soportan entre ellos.
no se soportan dijo el corte.
estás sangrando otra vez.
no he parado dijo el corte. mira estás saliendo ahora la
sangre se está secando se desprenderá estarás otra vez limpio y reluciente.
si los cortes no sangraran tanto dijo el cuchillo saliendo un poco.
pero entonces los cuchillos se embotarían dijo el corte.
no estás sangrando un poco dijo el cuchillo.
espero que no dijo el corte.
creo que sí sólo un poco.
quizás sólo un poco pero ahora no puedo parar.
siento un poco de humedad todavía dijo el cuchillo hundiéndose
un poco pero saliendo un poco.
quizás un poco lo suficiente dijo el corte.
ya está bien déjalo ya te sientes mejor ahora dijo el cuchillo.
creo que tengo que sangrar para sentir supongo dijo el cuchillo.
yo no yo no tengo que sentir dijo el cuchillo secándose y cogiendo brillo.

May Swenson

Premonición

Hace unos días encargué la poesía reunida de Gamoneda.

Nunca me ha interesado especialmente su poesía, quizás por culpa de alguna antología contrahecha. Probablemente tampoco me interese más ahora.

Probablemente lo que no me gusta es la poesía.

Spiks

Encontré Spiks en inglés, una edición del Monthly Review, «an independent socialist magazine», marxista (no comunista).

Mezclado –no agitado–.

No conocía a Pedro Juan Soto. Creo que lo compré por la portada y porque en aquel momento me interesaba por la literatura de inmigrantes latinos de primera o segunda generación. No era exactamente el caso de Soto.

Una fotografía en blanco y negro desde un carrito de hot dogs. Algo desenfocada. Brooklyn, probablemente.

Había una serie de cuentos mínimos y urgentes, como polaroids, intercalados entre otros más densos, atrapados en una pobreza moral extrema. El revés negro de unas miniaturas ya de por sí sombrías

spiks
Hey, you, you talk English, you explain to this cop.

Meme* libresco

Lo encuentro en Álvaro Valverde. Es un mapa íntimo de librerías, todo lo íntimo que pueda ser el asunto cartográfico.

Guardo recuerdos terroríficos de algunos almacenes de libros.

Las secciones de libros del Corte Inglés: conjunción de desorden genérico y eficiencia contable. Allí suelen desparecer las personas que buscan libros.

La Casa del Libro: el Starbucks de las librerías, o una biblioteca pseudo-bostoniana en medio del pseudo-Broadway de la Gran Vía. No lo tienen todo, aunque sea donde hay que ir siempre.

Podría ser peor.

*Meme: unidad mínima de transmisión de la herencia cultural. Tiene otro significado, por supuesto.

Esqueleto de entrevista

para Otro mundo*

¿Cree que hay una forma intrínseca y esencial de escribir en masculino, que los hombres, por así decirlo, tienen otra voz?
Sí claro, por supuesto, no somos iguales. Los hombres somos probablemente más agresivos, más racionales, estamos más preocupados por los grandes temas de la vida pública, pero, sinceramente, no creo que sea mi caso. Yo escribo lo que me gustaría leer.

¿Qué opina usted de la literatura masculina?
Creo que es algo que no existe, o, al menos, yo no puedo creer en ello. Para mí sólo existe la literatura.

¿La definiría como una moda, como una estraegia de mercado?
Puede que sea así en algunos casos, aunque probablemente dependa más de los editores que de los hombres escritores.

Sin embargo la mayoría de sus lectores son hombres, al igual que la mayoría de sus protagonistas, se reduce a personajes masculinos…
Pero yo no hago literatura de hombres, hago literatura para todo tipo de lectores.

*(respuestas generadas automáticamente basadas en cálculos estadísticos sobre entrevistas-tipo)

Una entrevista con Petros Márkaris

en La Vanguardia, novelista negro a quién no he tenido la ocasión de leer, dice lo siguiente

-Y se refugiaba en la lectura.

– Así es. Estoy seguro de que sólo puede ser escritor quien aprende a estar solo.

– Interesante.

– Bueno, la verdad es que yo hubiese preferido tener muchos amigos, conocer a muchas chicas, estar de fiesta, pasarlo bien…, pero las cosas fueron como fueron.

Acertado.
Y añadiría, también, quien enseña a los demás a que le dejen solo.