Younghusband

Demasiado comedidos. Solo han dejado un momentito en el que parecían unos The Cure de viaje ácido. 

Yo La tengo – Green Arrow

(I Can Hear the Heart Beating as One, 1997)

Los grillos de Green Arrow suenan monótonos, casi sin vida, por debajo de las escobillas. La guitarra resbala lánguida como una noche de julio perezoso a veinte grados. A veces punza un poco más de la cuenta.

Intentamos recordar algo que no es especialmente doloroso ni triste, pero escuece un poco cuando el calor está a punto de atontarnos.

Otra vez.
Una capa tras otra capa van envolviendo los animalitos del fondo. Hay cambios casi imperceptibles al oído. No especialmente dolorosos ni tristes, pero escuecen un poco, cada vez un poco más.

Nos apagamos.

Los grillos siguen ahí.

The Age of Adz

San Sufjan stevens bajó del cielo un día, enviado por el Señor, y aterrizó en Detroit. Se sacudió el polvo del desierto moviendo las alas (all too cute) como un niño consentido y le dio la mano a su padrastro para presentarse.

Después de una visión loca y sagrada, como un Kerouac católico (más católico aún) o practicante, parió un disco loco y sagrado, de esos de amar sin redención posible o mandar directamente a la papelera de reciclaje, que junto a las ferias de muestras, debe de ser lo más parecido al infierno que conocemos en nuestros días.

La era del anuncio. Ahí está todo. Sufjan alfa y omega, coro y autotune, guitarra y sampler, progresivo y cantautor, principio y fin. Loado sea.

Set Fire to Flames

Aquí hay mucha oscuridad. Empezando por los trece, ¡trece!, ¡trece! músicos de noble cuna que forman este proyecto (Godspeed You! Black Emperor o Hanged Up). Acabando por los sonidos punzantes y desasosegadores que van instilando lentamente como un veneno no demasiado peligroso en apariencia pero finalmente letal. En algunos pasajes me recuerdan mucho a This Heat y esas ganas de ir a comprobar si el ruido no será porque un intruso peligroso intenta entrar en casa en plena madrugada para asesinarnos a todos con la misma frialdad de su música.

Nombres gloriosos

Una lista tonta de grupos con nombres absurdos, curiosos, estúpidos, chocantes o sorprendentes, encabezados por uno de los nombres de grupo más gloriosos de la historia.
 

I Love You, but I’ve Chosen Darkness

 

I Set my Friends on Fire

 

I Break Horses

 

The Pains of Being Pure at Heart

 

Casiotone for the Painfully Alone

 

A Place to Bury Strangers

 

 

The Soundtrack of Our Lives

 

Chain and the Gang

 

Godspeed You! Black Emperor

 

Joanna Gruesome

 

First Aid Kit – Stay Gold

A veces toca descansar de la lógica del ruido y la abstracción, y nos apetece escuchar algo más orgánico, con canciones tan breves y delicadas como comer algo delicioso que se derrite pronto, voces bonitas, letras dignas  y arreglos con olorcillo a pachuli. Las hermanas Söderberg hacen equilibrios entre la Costa Oeste y cualquier granja de Winsconsin igual que se hacía en 1968.

+ My Silver Lining, Stay Gold, A Long Time Ago.

+ página oficial

+ lo dice pichifor

 

 

Primavera Sound

Primavera Sound. El evento. El rito de paso a la edad adulta de toda una generación de clase media mohína desfogada previamente en las acampadas del Festival Antes Conocido como FIB. El sitio al que se va porque sí, porque siempre hay algo que no vas a ver en sala hasta dentro de un año y no hay barro ni grupos de veintipocoañeros desfasados.

Como nueva creyente, y anteriormente renegada económica, ando aún con el fervor del recién convertido. Me gusta ir, sobre todo cuando, como en esta edición, el merchandising de los patrocinadores no ha sido tan evidente y nos hemos ahorrados todos esos sombreros de paja de cierta marca de caramelos.

Esto son los resultados por orden de disfrute.

VIERNES
SLINT

Sin dudarlo, fue el concierto de todo el festival. Reconozco que iba especialmente predispuesta para acoger cualquiera que hubiera sido el resultado de la reunión de Slint, pero la experiencia mística de ver al público más respetuoso que he visto jamás al aire libre, si exceptuamos una misa de campaña de lefebvrianos en Chartres que me topé un día de Pentecostés hace casi 20 años, sumado a la intensísima interpretación de su escueta discografía, me hacen colocarlos en la primera posición del viernes y de todo lo que vi después.

+ Slint – Breadcrumb Trail en Soundcloud

LOOP

Otros reunificados completamente en forma aunque parezca que acaban de salir de la comunión de un sobrino en la capilla del santo. Dice Robert Hampson que lo suyo no es una reunión definitiva, así que era ahora o nunca para disfrutar en directo de su mezcla pionera de shoegaze, noise y psicodelia. Instrumentistas concienzudos y cabales, dieron un recital sin pausa ni fisura.

+ Los sitios de Robert Hampson

SLOWDIVE

La música etérea en directo no me emociona, y menos aún al aire libre, al final del público y con dos franceses detrás haciendo tiempo para Pixies, pero a pesar de todos los pesares, incluyendo que tampoco soy fan de Slowdive, pues muy bien, sobre todo viendo a los que sí son supporters y lo pasaron tan ricamente echando piropos a Rachel Goswell.

+ Slowdive en Soundcloud

KVELERTAK

¿Qué hacer cerca de la una de la noche, muerta de frío, con la humedad de la tormenta vespertina metida hasta el corazón y sobria? ¿Irse a Oso Leone como tenía previsto en principio o ver a unos noruegos que hacen trash y metal sin complejos? La decisión estaba clara, quedarse en el escenario Vice dando botes con la verbena hard-rock de Kvelertak, más conocidos en España como los Bekelar. Máscara de búho, cantante a pecho descubierto sin rastro de haber cogido más peso que las cajas de cerveza del local de ensayo, banderas ondeando por el escenario, riffs, gritos  cavernarios y guitarras y bajo hiperactivos en una especie de compendio de los clichés más obvios del género nos dieron una de las actuaciones más genuinas y divertidas que pude ver en todo el día.

+ Kvelertak en bandcamp


Proximamente…

SÁBADO
GODSPEED YOU! BLACK EMPEROR

Cut Copy
Television
Helen Love
Belako
Ty Segall
Cold Cave
Spoon

Domingo

Mark Eitzel

Dum Dum Girls

Joana Serrat

Pontiak

Los hermanos Carney hacen neo-psicodelia ortodoxa y contundente pero también bailable a ratos. Dicen por ahí que si también stoner y hasta metal, pero yo no oí nada de eso, no sé si San Isidro abogaría por hacerlo todo rural y bucólico como un paseo entonado por un campo de maíz en el Medio Oeste. Bien. En algunos momentos hasta muy bien.

+Pontiak en soundcloud